
Algunas informaciones que apuntaban a que al menos uno de los lobos había sido visto en el vecino barrio del Born han quedado desmentidas.
Los hechos se han producido sobre las 10 de la mañana, aunque alrededor de las 10.30 horas operarios del Zoo han encontrado a uno de los lobos merodeando por el interior del recinto, que no ha cerrado sus puertas al público. Los operarios han procedido a encerrar al animal dentro de los lavabos para, posteriormente, trasladarlo a su ubicación habitual.
El Zoo ha tenido que cerrar sus puertas y ha trasladado a los visitantes que había en aquel momento a un lugar seguro. Inmediatamente se ha avisado a la Guardia Urbana, que ha activado un dispositivo en el entorno del Zoo.
En diciembre, el Zoo incorporó una camada de cinco lobas ibéricas jóvenes –Canis lupus signatus– procedentes del zoológico del Montpellier (Francia) para sustituir a un viejo ejemplar del recinto. El Zoo es el coordinador del Programa Europeo de Cría en Cautividad, cuyo objetivo es mantener una variabilidad genética del lobo ibérico.
Según la Lista Roja de Vertebrados de España, la situación del este ejemplar es vulnerable y se calcula que su población se reduce a 1.500-2.000 ejemplares. Las lobas jóvenes pesan entre 25 y 45 kilos y tienen un altura de 70-80 centímetros.
El recinto trasladó a otra zona la vieja loba para evitar que se produjeran problemas de convivencia con la nueva camada, dado que estos animales son muy gregarios. El hábitat natural del lobo ibérico es la sierra Cantábrica, la región castellano-leonesa, Galicia, el norte de Portugal y Andalucía.