Entre los hallazgos más llamativos destacan una rana que suena como un grillo y una rara sanguijuela que se pega a las rocas para moverse por los rápidos de los ríos.
La especie nueva más singular es el llamado «gobio Drácula», recién encontrada en Birmania (Myanmar). Traslúcido y de apenas 1,7 centímetros de largo, el pez destaca por los colmillos que tiene a los lados de la mandíbula. Se desconoce si es endémico de las selvas birmanas o habita una zona más amplia del Gran Mekong.
Los científicos de WWF también descubrieron en el sur de Camboya la planta carnívora Nepenthes bokorensis plant, que puede llegar a tener siete metros de altura y se alimenta de insectos que atrapa en sus trompetas.
Por su parte, el pájaro calvo bulbul habita la región central de Laos y carece de plumas en la cabeza, donde apenas dispone de una extraña piel de color azul alrededor de los ojos y detrás de la testa.
El área del Gran Mekong abarca todo el cauce del río que surca el Sudeste Asiático peninsular y pasa por Birmania, Camboya, China, Laos, Tailandia y Vietnam, donde habitan varias especies en peligro de extinción como el elefante asiático, el siluro gigante o el delfín del Irrawaddy.
WWF ha advertido de que estos animales están en grave riesgo de desaparecer para siempre si siguen adelante los planes de construir enormes presas alrededor del río.