Entre las exigencias impuestas (en este caso una sola empresa a la que se le otorgó el permiso) están cumplir con infraestructura, alimentación y transporte adecuado de los mamíferos. El privado informó que tiene un sitio habilitado en la zona de Tepual en Puerto Montt. El encargado de la firma Luna y Galaz, Claudio Galaz, cuenta que "estamos trabajando con autorización. Trabajamos para descomprimir el tema de la pesca artesanal y acuícola. Reubicamos a los lobos en zoológicos de Asia y Europa".
PUMALÍN
La zona donde se pueden efectuar las capturas corresponde a toda la costa de la X Región, pero en las últimas semanas los pescadores contratados se han centrado en el fiordo Cahuelmó, en la costa del Parque Pumalín, donde se han avistado dos barcazas.
Ello ha generado preocupación entre el propio Douglas Tompkins -fundador de la reserva declarada santuario natural-, quien asegura que se trata de una práctica "ilegal" y califica el hecho como "un triste testimonio de la raza humana".
Los abogados de la Fundación Pumalín, Macarena Soler y Fernando Siebald, estudian acciones legales en caso que se haya dañado o mermado la población de estos mamíferos, que en ese sector ascienden a unos 400 animales. "Tomando en cuenta que la
resolución que autorizó a la empresa no la obliga a capturar los ejemplares desde lugares diferentes, podremos llegar fácilmente a la conclusión de que con este permiso se puede, en la práctica, hacer desaparecer a uno de estos grupos", dice Soler. Además del valor de la biodiversiodad, en esa misma área la presencia de loberías son un polo turístico para visitantes.
La Subsecretaría de Pesca explicó que estas actividades son permitidas, pues se relacionan con un plan de acción para "disminuir y mitigar los efectos de las interacciones del lobo marino común con las actividades de pesca y acuicultura de la X y XI Región" propuesto en un estudio. Uno de los investigadores que participaron en el informe, Walter Siefeld, explica que en este análisis -y posteriores mesas de trabajo- nunca se estableció un número a matar o capturar. El análisis consigna que "se propone, en el caso de la pesca artesanal, cuotas de captura en el marco jurídico de la investigación. Con el objeto de retroalimentar información, las cuotas tendrán un enfoque precautorio y su asignación estará ligada a la condición del pescador".
El director de Ecocéanos, Juan Carlos Cárdenas, plantea que existe presión por parte de la industria acuícola por eliminar a los lobos, que históricamente atacan balsas jaulas y generan pérdidas. Sostiene que no deben existir estas autorizaciones, pues "estos animales están protegidos por el Estado. Acá no se ha censado a las poblaciones antes de las capturas, no se sabe qué zona en particular es más vulnerable con crías de menor tamaño u otras parecidas como el lobo fino que puedan ser afectadas". |